Pasos para la actuación en caso de adicción
¿Hay que hacer algo diferente porque
nuestro hijo o hija sea sordo?
Puede ocurrir que penséis que como vuestro hijo o hija es sordo todo cambia... pero no es así
De todas maneras, aquí veréis algunas cuestiones a tener en cuenta.
Tu hijo o hija sordo es adolescente, igual que el resto
La adolescencia es una etapa de cambios, de búsqueda de identidad, de poner a prueba los límites, etc.
Y en la que el grupo de amigos y amigas tiene una gran importancia para los y las adolescentes: no lo olvides.
.Tu hijo o hija sorda también tendrá esas necesidades cuando los videojuegos aparezcan en su vida
La autoestima
Es un factor de protección muy importante ante un uso abusivo videojuegos
Fomentar una autoestima positiva de tu hijo o hija sorda pasa por hacerle sentir que es importante, válido y capaz, y se transmite entre otras formas dotándole de responsabilidades desde el principio, dejando que tome sus propias decisiones y afronte sus consecuencias, evitando sobreprotegerle, facilitando que conozca a otros y otras adolescentes sordos y forme su identidad, etc.
Acceso a la información
La información es otro de los factores de protección a tener en cuenta, por lo que es importante que tenga acceso a ella
La comunicación
En especial la comunicación familiar es vital en cualquier etapa de la vida de vuestro hijo o hija sordo
Cualquier vía de comunicación es buena siempre que sea plena y llena de matices. Es muy importante que se resuelvan todas las dudas que se tengan con respecto a los videojuegos y si no se sabe la respuesta buscarla juntos. Recordad que la lengua de signos es una lengua a través de la cual comunicarse sin límites ni barreras de cualquier tema.
Las habilidades sociales
Son una buena herramienta de protección: saber decir que no, saber resolver problemas, la empatía...
A veces los adolescentes sordos puede tener algún déficit en esta área porque no se ha trabajado bien en el cole desde edades tempranas. Es una buena oportunidad para trabajarlas desde casa y el instituto.
La familia
Es algo muy importante,
no nos cansamos de repetirlo.
- La comunicación familiar. Aunque la adolescencia sea una etapa ‘extraña’ y en la que parezca más difícil comunicarse con tu hijo o hija sordo sigue necesitando tener a su padre o madre cerca y poder contarle sus preocupaciones.
- Las normas y los límites en la familia son necesarios: aportan seguridad y harán que vuestro hijo o hija sordo sepa hasta dónde puede llegar. No lo dudes: son necesarios.
- Alternativas de ocio y tiempo libre, dentro de la familia y fuera. Puedes buscar actividades de ocio al margen de los videojuegos y que sean una estupenda oportunidad de conocer a otros adolescentes sordos con él o ella en un ambiente sano y constructivo.
Mi hijo tiene adicción: ¿qué hacemos?
Si en estos momentos estás preocupado por el uso que tu hijo o hija sordo hace de los videojuegos, es normal que sientas la necesidad de actuar de inmediato.
Aquí te damos algunas opciones para empezar:
- Si quieres entender mejor la situación: Antes de tomar decisiones, puede ser útil evaluar la situación con un test. En la sección anterior tienes un Test rápido , o también puedes buscar en Internet cuestionarios sobre dependencia a los videojuegos y pedirle a tu hijo o hija que los responda.
- Si necesitas ayuda profesional: Podéis llamar a algún teléfono de la comunidad autónoma en la que vivas y que te asesore algún especialista. Ahí te orientarán sobre los pasos a seguir.
- Si buscas soluciones inmediatas: En las próximas páginas encontrarás un decálogo de actuación para abordar el problema. Pero recuerda algo importante: no te quedes solo con los consejos rápidos. La tecnología nos ha acostumbrado a querer soluciones inmediatas, pero cambiar un hábito lleva tiempo. Es un proceso que requiere paciencia, comprensión y, sobre todo, acompañamiento.
Tómate el tiempo necesario para ayudar a tu hijo o hija sordo de la mejor manera posible.
Decálogo de actuación
Cuando un adolescente desarrolla una adicción a los videojuegos
Es importante actuar con calma y estrategia. No se trata solo de quitarle la consola o el móvil, sino de ayudarle a recuperar el equilibrio en su vida.

