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Beneficios y riesgos

Uso Recreativo, abuso Uso excesivo y adicción
¿Qué diferencia hay?

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Como ya sabes...

Actualmente los videojuegos son algo que está ya difundido entre los y las adolescentes (y también sobre muchas personas adultas), y están en muchas de los hogares de las familias con hijos e hijas. Y también es probable, que a tu hijo o hija sordo le gusten.

Tienen un formato muy visual y están al alcance de casi todos los y las adolescentes. Puede que algunos de vosotros, padres y madres, los conozcáis porque también os gustan y juguéis también, y otros puede que no los conozcáis mucho. Pero, seguro que tú, como padre o madre, tengas alguna duda:

¿Es malo que mi hijo o hija sorda juegue a estos videojuegos?, ¿cuándo empieza a ser un problema?, ¿qué malo hay en que se divierta jugando?, ¿influye algo que mi hijo o hija sea sordo?, etc.

USO RECREATIVO

Quiere decir que juega de vez en cuando, en alguna ocasión y con control, por ejemplo, durante una hora al día, como una forma de entretenimiento, sin que esto cause problemas con sus otras responsabilidades: estudiar o estar con su familia.

Ejemplo Situación

Carlos, de 13 años, disfruta jugando a su videojuego favorito los fines de semana. Normalmente, juega unas 2 horas al día los sábados y domingos, después de terminar sus tareas escolares y ayudar en casa. Los videojuegos son una forma de relajarse para él y de conectarse con sus amigos online, pero no interfieren con sus responsabilidades diarias. El lunes, Carlos está listo para volver al colegio sin problemas, y durante la semana no siente la necesidad de jugar porque está enfocado en otras actividades, como deportes y estudiar.

Este es un uso recreativo porque Carlos juega de forma equilibrada, dentro de un tiempo razonable, y sus hábitos no interfieren con su vida diaria ni con sus responsabilidades.

ABUSO

Cuando el uso es excesivo, por ejemplo, cuando tu hijo o hija adolescente pasa horas jugando, incluso cuando ya es tarde o tiene tareas sin hacer. Y por culpa de esto se ve afectado su rendimiento escolar y las relaciones familiares.

Conflictos con los padres y el adolescente dice que no tiene ningún problema con los videojuegos. Empieza a mentir, a manipular y a buscar excusas para sacar más tiempo para jugar.

Ejemplo Situación

Marta, de 15 años, solía disfrutar de los videojuegos, pero últimamente ha comenzado a jugar durante muchas horas seguidas. Juega aproximadamente 5 horas cada día, incluso entre semana, después de la escuela. Aunque sus calificaciones no se ven gravemente afectadas, ha dejado de hacer otras actividades que antes disfrutaba, como leer o salir con sus amigos. En varias ocasiones, sus padres le han pedido que reduzca el tiempo de juego, pero ella ha respondido que no puede parar, ya que se siente muy absorbida por los juegos.

En este caso, Marta está abusando de los videojuegos. Aunque todavía cumple con sus responsabilidades escolares, el tiempo excesivo de juego está comenzando a afectar otras áreas de su vida. La dificultad para reducir el tiempo de juego, incluso cuando se le pide, muestra una dependencia emocional que indica un comportamiento problemático.

ADICCIÓN

Cuando los videojuegos son una necesidad constante; por ejemplo, tiene ansiedad o se irrita o se molesta si no puede jugar. O también, cuando prefiere aislarse y no quiere interaccionar en persona con su familia o con sus amigos porque está jugando durante todo el día.

Un caso típico podría ser que tu hijo o hija, en una evaluación no haya recuperado las asignaturas que tenía pendientes (suspensas) y además ha suspendido alguna más.

Sabe que no se ha esforzado, pero es que no puede dejar de pensar en jugar.

Ejemplo Situación

Luis, de 17 años, lleva varios meses jugando videojuegos de manera excesiva. Se ha convertido en su principal actividad, y a menudo juega entre 8 y 10 horas al día. Su rendimiento escolar ha caído considerablemente, incluso ha comenzado a faltar a clases. Ha tenido discusiones frecuentes con sus padres porque no cumple con sus responsabilidades, y se siente irritado y ansioso si no puede jugar. Luis ha intentado dejar los videojuegos varias veces, pero no ha logrado hacerlo. En ocasiones, se olvida de cenar o descansar por seguir jugando.

Este es un claro caso de adicción, ya que el videojuego ha pasado a ser el centro de la vida de Luis, afectando su rendimiento escolar, sus relaciones familiares y su salud. Los intentos fallidos de dejar de jugar y el malestar por no hacerlo son señales típicas de una adicción.

Beneficios de los videojuegos

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Los videojuegos. ¿son buenos? ¿son malos?

Ya sabes que el juego, los juegos, son algo muy importante para todos y todas, y en especial para la infancia y la adolescencia. Jugar, a cualquier edad, aporta muchos beneficios: aprendemos cosas nuevas, nos relacionamos, pensamos, etc. Y los videojuegos también tienen muchos beneficios para los adolescentes, en general, y para los y las adolescentes sordos también.

¡¡ Los videojuegos tienen cosas buenas !!

Desarrollan lo cognitivo
Atención, memoria, resolución de problemas

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Los videojuegos también pueden ser muy valiosos para el desarrollo intelectual de los adolescentes. En casi todo este tipo de juegos se necesita concentración y prestar atención a detalles (lo que ocurre en la pantalla, personajes que van apareciendo, símbolos y avisos, etc.)

Y lo mismo ocurre con la memoria: tienen que recordar instrucciones, características de los personajes, mapas, secuencias, cómo resolver pantallas, etc.

Los videojuegos suelen presentar desafíos que los adolescentes deben superar, y deben resolver problemas, por lo que se fomenta la capacidad para pensar de manera crítica, planificar estrategias y tomar decisiones rápidas, etc.

Tener muchas experiencias de aprendizaje es muy bueno para tu hija o hijo sordo. Aprovecha esas experiencias para comunicarte con él o ella, y resolver todas sus dudas. Así también estás estrechando lazos en la familia.

Aprenden idiomas

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Algunos videojuegos están diseñados en diferentes idiomas o incluyen subtítulos que permiten a los jugadores practicar y mejorar sus habilidades lingüísticas.

A través de los subtítulos o de las locuciones que existen en muchos de ellos (si tu hijo o hija es usuario de audífonos o implantes cocleares y accede por vía auditiva al habla) podrá aprender vocabulario, frases, expresiones habituales, etc. Hay también videojuegos online en los que se puede chatear con otras personas que estén jugando, por lo que es una oportunidad para practicar y comunicarse por escrito.

Si el videojuego es en inglés, por ejemplo, puede aprender vocabulario nuevo de ese idioma y familiarizarse con frases comunes. Además, los videojuegos de rol, en los que los jugadores interactúan con otros personajes, pueden ser útiles para mejorar la comprensión auditiva y la lectura, ya que requieren que el jugador entienda y responda a situaciones dentro del juego.

Después, puedes comentar con tu hijo o hija qué palabras ha aprendido o qué expresiones y aclarar las dudas que le hayan podido surgir al respecto. E incluso apuntar esas palabras y expresiones nuevas que ha aprendido.

Desarrollan habilidades sociales y emocionales

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Los videojuegos pueden ser una excelente manera de desarrollar habilidades sociales y emocionales. A través de juegos online, los adolescentes aprenden a trabajar en equipo, a comunicarse de manera efectiva y a compartir responsabilidades dentro de un grupo.

Algunos juegos también plantean situaciones emocionales que requieren que los jugadores manejen la frustración, tomar decisiones puede ser llevar al acierto o al error... como en la vida real. Esto puede generar estrés y a frustración, y es una buena oportunidad para practicar, por lo que los videojuegos pueden ayudarles a mejorar su inteligencia emocional.

También puedes comentar esto con tu hijo o hija: ¿qué ha pasado?, ¿cómo te has sentido?, ¿con quién has jugado?, etc.

Socialización y contacto con otras personas

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A través de los videojuegos online, los adolescentes pueden interactuar y hacer amigos de diferentes partes del mundo. Esta interacción les permite desarrollar habilidades de socialización, ya que aprenden a trabajar con otros jugadores, a respetar turnos, a negociar y a colaborar para alcanzar objetivos comunes.

Aunque a veces se piensa que los videojuegos aíslan, en realidad pueden ser un medio para que los y las jóvenes se conecten y compartan experiencias con personas que tienen intereses similares.

Aprovecha para saber con quién ha jugado: ¿le ha dicho que es sordo o sorda?, ¿qué edad tenía?, ¿de dónde era?, etc.

Otras áreas de desarrollo

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Los videojuegos también pueden contribuir al desarrollo en otras áreas. Por ejemplo, muchos juegos estimulan la creatividad al permitir a los jugadores diseñar mundos, personajes o estrategias. Además, algunos videojuegos ayudan a mejorar la coordinación mano-ojo, ya que son necesarios movimientos precisos y rápidos, lo que puede ser beneficioso para habilidades manuales y de coordinación.

También pueden fomentar la perseverancia y la paciencia, ya que los adolescentes a menudo deben intentar varias veces antes de superar un desafío o lograr un objetivo en el juego (vidas extras, premios, pasar pantalla, etc.).

RECUERDA

Es importante recordar que, como en cualquier actividad, el equilibrio es clave.
El uso moderado (recreativo) de videojuegos puede tener muchos beneficios, pero es fundamental que los y las adolescentes mantengan un equilibrio adecuado entre el tiempo frente a la pantalla y otras actividades esenciales, como el estudio, el ejercicio físico y la interacción en persona con la familia y los amigos y amigas.

Riesgos del uso de los videojuegos
por parte de los adolescentes

¡¡ Los videojuegos pueden ser un peligro !!

Ya has visto algunas cosas buenas que tiene los videojuegos y como todo en general, todo depende del uso que se le dé, ¿verdad? Sí, pueden tener beneficios para tu hijo o hija sordo, pero también existen algunos riesgos o peligros que hay que conocer.

Adicción a las pantallas

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Uno de los principales riesgos del uso excesivo de los videojuegos es la adicción a las pantallas. Las pantallas son algo “adictivo” (pantallas del teléfono, del ordenador, de la consola, etc.) Cuando un adolescente pasa demasiado tiempo jugando, puede desarrollar una dependencia, es decir, que necesita estar frente a una pantalla cada vez más habitualmente. Esto puede influir negativamente sobre los estudios, las responsabilidades en casa y las interacciones sociales (con los amigos y amigas, con sus familiares, etc.).

Puede causar, incluso, que el adolescente no atienda sus necesidades básicas, como dormir adecuadamente o alimentarse bien, y afectar a su bienestar físico y mental. Debemos ser conscientes de la cantidad de tiempo que pasan delante de una pantalla a lo largo del día e intentar evitarlo ofreciendo alternativas. ¿Podrías contar el número de horas al día, o a la semana que pasa tu hijo o hija sordo frente a una pantalla?

Contenido inapropiado

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No todos los videojuegos son adecuados para todas las edades. Algunos pueden tener contenido inapropiado como violencia explícita, lenguaje ofensivo o situaciones que no son apropiadas para la madurez de los adolescentes.

Existen clasificaciones de videojuegos por edades.

Es importante conocer estas clasificaciones por edades y supervisar el contenido de los videojuegos que usa vuestro hijo o hija sordo y evitar ese tipo de contenidos no apropiados. Puede ser negativo para su desarrollo emocional o psicológico.

Problemas de salud

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El uso excesivo de videojuegos puede tener consecuencias en la salud como el sedentarismo (estar mucho tiempo sentado o sin moverse) y la obesidad. Pasar largas horas frente a la pantalla sin actividad física puede reducir el tiempo dedicado al ejercicio, y provocar una forma de vida poco saludable. Además, pasar mucho tiempo delante de las pantallas puede afectar la visión, causando fatiga ocular, irritación y otros problemas relacionados con los ojos.

Hacer otro tipo de actividades más activas (juegos, paseos, deporte, excursiones, etc.) y poner límites de tiempo frente a la pantalla puede ayudar mucho.

Aislamiento social

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Los videojuegos pueden ser una forma de socializar online, sí, eso es verdad, pero recordad que un uso excesivo puede llevar al aislamiento social.

Los y las adolescentes que pasan demasiado tiempo jugando pueden preferir interactuar con personas a través de los juegos y no salir con amigos y amigas ni participar en actividades sociales en el mundo real.

En ocasiones, puede ocurrir que a los y las adolescentes sordos les cueste encontrar amigos y amigas porque no encuentran a otros adolescentes como ellos y ellas, o porque con los adolescentes oyentes haya problemas de comunicación, etc. También es una etapa en la que buscan su identidad y la aceptación por parte del grupo es muy importante. Por todo esto, puede ser los videojuegos sean una especie de “refugio” y que se asilen socialmente.

Compras online micropagos

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Muchos videojuegos modernos incluyen micropagos. ¿Qué son los micropagos? Son compras dentro del juego para obtener mejoras (extras), o para tener más facilidades dentro del juego. Estos pagos pueden ser una fuente de preocupación, ya que los y las adolescentes pueden gastar dinero, a veces sin ser conscientes de la cantidad que están gastando. En algunos casos pueden incluso realizar compras sin la aprobación de su padre o de su madre.

Es importante que conozcas bien los videojuegos que está utilizando y explicarle que tenga cuidado con estos gastos. Busca un momento tranquilo y juega con tu hijo o hija para explicarle en ese momento lo que puede hacer y lo que no puede hacer. Si es necesario saca pantallazos de los símbolos o avisos que aparecen cuando hay que hacer algún pago, y ponlo cerca, en su lugar de juego, para que sepa que cuando aparezca eso debe tener cuidado.

Uso de datos personales y robo de los mismos

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Muchas veces, los videojuegos online piden a los jugadores sus datos personales. Aunque muchos juegos están protegidos por medidas de seguridad, siempre existe el riesgo de que los datos de los usuarios sean robados o mal utilizados.

Es fundamental educar a los hijos e hijas sobre la importancia de proteger su información personal y utilizar configuraciones de privacidad adecuadas.

Al igual que en caso anterior es importante explicarle a tu hijo o hija sordo este tema. La comunicación siempre es muy importante: puede que necesites signos nuevos, o tener cuidado con el vocabulario que utilices, para que lo entienda bien. Si tienes alguna duda puedes preguntar a sus profes de instituto, a la logopeda, a algún adulto sordo con el que tengáis confianza, etc.

Ciberacoso y ciberacoso sexual suplantación de identidad

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El ciberacoso es una realidad en muchos juegos online. Los adolescentes pueden ser víctimas de ataques verbales, amenazas o acoso por parte de otros jugadores.

En algunos casos, el ciberacoso sexual puede ser un problema serio, con adultos que intentan aprovecharse de los adolescentes mediante suplantación de identidad o conversaciones inapropiadas.

Como padres y madres, es esencial estar atentos a las interacciones online de vuestro hijo o hija sordo y enseñarle a reconocer estos peligros.

Influencia de desconocidos

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Los videojuegos online permiten que los adolescentes interactúen con desconocidos, lo que puede ser un riesgo si no se toman precauciones.

Estos desconocidos pueden influir negativamente en el comportamiento de los jóvenes, manipulándolos o incitándolos a realizar actividades peligrosas o no adecuadas.

Es importante que establezcas reglas claras con tu hijo o hija sorda: con quién puede interactuar y con quién no, y qué hacer cuando encuentre a una persona mayor o que pueda ser “peligrosa”.

Puedes preparar frases para contestar a esta persona “peligrosa” o qué hacer (desconectar, bloquear, etc.) Y que tenga esas normas en un lugar visible.

Mitos y realidades sobre los videojuegos

Los videojuegos forman parte de la vida de muchos y muchas adolescentes, pero también generan preocupaciones en las familias. Existen muchas ideas sobre ellos, algunas verdaderas y otras no tanto.

Aquí te explicamos algunos mitos y realidades sobre los videojuegos.

MITO 1

Los videojuegos crean adicción en todos los adolescentes

Realidad: No todos los jugadores desarrollan una adicción. La mayoría juega de forma equilibrada sin que afecte su vida diaria. Sin embargo, si un adolescente descuida sus responsabilidades o deja de socializar por jugar, es importante establecer límites y buscar apoyo si es necesario.

MITO 2

Los videojuegos son una pérdida de tiempo

Realidad:No todos los videojuegos son solo entretenimiento. Muchos desarrollan habilidades como la memoria, la coordinación, el pensamiento estratégico y el trabajo en equipo. Además, algunos videojuegos educativos enseñan historia, matemáticas o idiomas de manera divertida.

MITO 3

Los videojuegos hacen que los jóvenes sean violentos

Realidad: : No hay evidencia o pruebas concluyentes de que los videojuegos provoquen violencia en la vida real. La agresividad depende de muchos factores, como la educación, el entorno familiar y la personalidad del joven. Aun así, es recomendable revisar el contenido de los juegos y fomentar el consumo de títulos adecuados para cada edad.

MITO 4

Los videojuegos aíslan a los adolescentes

Realidad:Como ya has visto, muchos videojuegos tienen funciones online que permiten jugar con amigos o conocer a otras personas. Para algunos jóvenes, los videojuegos son una forma de socializar. Sin embargo, es importante equilibrar el tiempo de pantalla con actividades presenciales y reforzar la comunicación familiar.

MITO 5

Jugar videojuegos impide el desarrollo de otras habilidades

Realidad:Si se juega de manera equilibrada, los videojuegos no limitan el aprendizaje ni el desarrollo personal. Al contrario, algunos juegos fomentan la creatividad, la resolución de problemas y la toma de decisiones. Lo importante es combinarlos con otras actividades como la lectura, el deporte o el tiempo en familia.

MITO 6

Los adolescentes sordos o con pérdida auditiva son más vulnerables a los videojuegos

Realidad: El hecho de que los adolescentes sean más vulnerables o no, no depende de si su capacidad auditiva. Depende factores como la autoestima, la asertividad, las habilidades sociales y de solución de problemas, etc. Lo mejor es educar en estas habilidades... sea sordo o no. Y también la familia tiene mucho que ver: la comunicación familiar, normas y límites, alternativas de ocio y tiempo libre, etc.